
Cuando soy, simplemente, no puedo no ser. Cuando siento, obviamente, no soy un ser inerte. Cuando canto de forma nauseabunda a la mañana, no estoy callada. Cuando hay luna llena entro en éxtasis y si entro en éxtasis, indirectamente, no soy sólo pasión pero tampoco mucho más. Cuando pienso en ello no estoy pensando en nada más y es que sentir alegría me priva de sentir pena. Y así en un orden inalterable con todas las cosas.
Si esto es tácito significa que no es explicito. Si esto es alfa, no es omega. Si esto es un mínimo, no es un máximo y desde luego, si es un antónimo nunca podrá ser un sinónimo. Y así en un orden inalterable con todas las cosas.
El doble filo de una misma moneda, unas veces cara y otras cruz; nunca, y con nunca quiero decir que jamás serán siempre, las dos simultáneas. Con esto tampoco quiero decir que todo sea blanco o negro. Con esto no quiero decir que sólo haya una solución. De hecho es posible que con esto diga poco o nada. Salvo a mi misma a la que explico de este modo como fui constante y ardiente sosteniendo una copa para dos, pero muy intermitente y fría sosteniendo la mía.
Prueba con otra cosa.
ResponderEliminarCambia la copa por una botella.
Una mano por... un pie.
Y ahora tira la botella contra el suelo, que te espero en la puerta de la Radio fumando.
No tardes, eh.