viernes, 4 de diciembre de 2009

La cuestión sin solución.

Y crecemos, y nos arrepentimos, y disfrutamos las mieles del triunfo, nos sentimos tan jóvenes que nos sobra tiempo. Y besamos labios prohibidos, y vivimos de ideales, y nos fumamos las promesas, y desatamos tormentas, y hacemos del desierto un oasis donde vivir. Y somos excomulgados, y detenidos por la alevosía, y secuestrados por la irracionalidad. Mientras todo fluye, mientras la vida avanza.


Pero un día descrecemos, vivimos del pasado, ofertamos besos, nos casamos con el desatino. Nos encomendamos a los santos por un minuto más, nos preocupamos por respuestas que juramos no escuchar, vivimos de la hipocresía. Mientras la vida pasa, mientras todo se paraliza.

Y un día... ya no estas aquí.