lunes, 25 de octubre de 2010

Soy o, quizás, no soy.


Me acompaña el riesgo, la locura por definición. Soy mujer de pecho ardiente que a veces camuflo con un poco de sin razón, una pequeña y destartalada sensación de protección. Optimista ímpetu de continua reforma, de grandes modificaciones; siempre en continuo cambio, siempre buscando algo que cubra, o tal vez, más bien, que encubra ese miedo a un día tener que parar. Social por definición, veo que muchos portales, puertas, ventanas y días se cierran, pero al fin y al cabo yo sigo mi camino, ¿qué otra cosa más puedo hacer?

Escucho lo que siento y lo traduzco, a modo de perversión, en una fina capa de aceite que me haga salir a flote, que no lo deje entender más allá de las fronteras del no entender. Soy un desdén de opiniones y controversias al igual que el resto de los mortales. Fuerte, valiente, alegre, activa fiera, incluso un poco cabezota y picajosa pero... conmigo todo es fácil.

Aunque... quién sabe, quizás mañana esto ya no sea así. Quizás, tal vez, convierta el riesgo en fango, la locura en una increíble paz, la ardiente mujer en una sobria anciana y ese ser social en soledad; o incluso, también, me vuelva triste y frágil y las ganas de protestar y cambiar todo lo demás se hayan ido con el tiempo, con la ilusión...aunque siempre, siempre, habrá algo que no me abandonará: mi libertad y mis ganas de luchar.


En realidad no sé muy bien quién soy; la pregunta es: ¿lo sabes tú?

viernes, 10 de septiembre de 2010

Ciclos, paradas, estaciones.


La vida está llena de ciclos. El ciclo del agua, el ciclo menstrual, el ciclo de reproducción de las aves...incluso, y sin ir más lejos, el ciclo de la vida: nacer, crecer, madurar, reproducirse, y poco más tarde, morir.

El ser humano, quien a menudo rehuye los cambios, es un ser de costumbres. Le aterroriza que un diía los pájaros no canten, que las norias no giren o que los ruidos cesen. Da igual que sea julio, el quiere que nieve.

Estos seres tienen sentimientos y, a menudo, critican la soledad. No imaginan el sol sin la luna, el frío sin el calor, el ying sin el yang. Su vida se basa en sus actos, y estos determinan, pues, todo lo demás. El más inteligente y sagaz de ellos escuchará, observará, y se dedicará a ilustrarse del mundo real, pero también será el que más sufrirá. El más bobo, en cambio, hablará, pero sus palabras serán parcas e inertes, poco tendrán que aportar... este, sin embargo, mucho más feliz será.

Son seres complejos repletos de insensatez, cordura, racionalidad, pasiones, victorias, fracasos, bienvenidas, despedidas... su "vida es, muchas veces, lo que aún no es"

He de confesarlo, soy un ser de esos. Hoy empiezo el tercer ciclo: madurar.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Dicen que dicen por ahí.


Dicen que cuando una puerta se cierra otra se abre. Dicen que las horas, a veces, se nos convierten en minutos. Dicen que no hay dos sin tres. Dicen que ayer se pedía el cese del gobierno, dicen que mejor lo haría hasta un ciempiés. Incluso dicen que el papa está de buena nueva y que puede que mañana diga que es gay. Dicen que dicen y vuelven a decir que nada es lo que parece.

¡Que en Irak hay bombas de destrucción masiva!, eso dicen. También dicen que no por mucho madrugar amanece primero y que más vale pájaro en mano que ciento volando. El caso es que la prima de la tía de mi madre, dice que ha oído decir que estamos en crisis; aún así la chica del telediario dice que digan lo que digan ya empezamos a salir. Pero... ya sabes lo que se dice: a río revuelto ganancia de pescadores.

Bueno, da igual, digan lo que digan es demasiado decir que los políticos mienten, los obreros trabajan más por menos y los ricos son ahora más ricos. Hay que aprender que en este mundo, hay cosas que por mucho que se diga, no se pueden decir.

martes, 17 de agosto de 2010

Agua Marina.


En los entremeses de la vida me encontré con la dulzura que ponía oído, voz y sentido a mis palabras. Ahora estoy aquí y te quiero, te quiero explicar. Mujer de mar se hace llamar, sentido cabal, ardiente calor que quema todos mis desperfectos. No es poesía, pero al igual que esta roza la perfección. No es cigarrillo en mi boca, es el humo que me coloca. Ni siquiera eres una droga, tú eres mucho mejor. El denso espacio que ocupa en mi alma forma un ángulo complementario, que no suplen los besos, que no cubren las vehementes pasiones, pues es tu paciencia la que sin quererlo me apasiona. Tu enciendes mi agosto y quemas mi abril, tú y solo tú enredas en mi cabello tu agua salada. Eres… primavera anticipada, zumo de trigo con cebada, una pasión destartalada, eres esquina, puerta, aliento, miel, oasis, luna llena, polvo, treinta y nueve grados, una cajita de música, eres el soma, eres mi soma. Definitvamente, eres el hecho y no la palabra.

Que voy a decir yo…¡eres la divina perfección! O quizás más bien seas un: “¡Qué demasiado!” o sin darle más vueltas tal vez seas alegría.

Pase lo que pase, te espero en la calle melancolía, próxima a la ciudad del viento donde aunque tú no lo sepas, Marina, yo estaré contigo.

lunes, 31 de mayo de 2010

La mentira (2) o más conocida como política.


Tras aceptar que existe la mentira se concluye inmediatamente, en consecuencia, su más directa compañía: la política. Esta, estrechamente vinculada a la vida, determina nuestros pasos: vamos a la deriva.

El cuento es sencillo, cedes a través de tu ciudadanía todos tus derechos, ahora lo llaman democracia. La figura que lo encarna se llama político, estos nos regalan vanalidades en forma de grandes mundos que acallan nuestras voces.
Tenemos que aceptarlo, crecimos rodeados de infanticidios, genocidios, esclavitud, guerras…en resumen, completas atrocidades; es decir, politiqueo barato. Y la masa se conformó, se rindió al deseo de la comodidad. No hay que culparles, es inevitable, completamente unido a ellos. Una vez más el cuento es bien sencillo, el hombre crea el objeto, la masa, y este es devorado por su creación; el hombre crea la política y esta es la base de su destrucción.

jueves, 27 de mayo de 2010

La mentira.


Una vez más he levantado la mancuerna y me dispongo a mirar a este el mundo que nos rodea. Gente que va y gente que viene, un ruido incesante de pasos que ni siquiera se contemplan. He crecido. Lo he visto claro.Y por fin me he dado cuenta: nada es lo parece. No existe Papa Noel, ni existen los Reyes Magos. He aquí una de las primeras mentiras universales, una de las tantas.


Convivimos con la mentira, rellena nuestras vidas y nos valemos de ella para conseguir nuestros objetivos. Unas veces es de tipo defensiva o simplemente piadosa e inofensiva, otras, incesante y poco contemplativa. La mentira más simple puede ser una gran pista, pero lo fundamental, lo mas básico, es aceptar que vivimos dentro de la hipocresía y que este hecho es inevitable, imposible de erradicar. Todo ser viviente conoce y se relaciona con ella. Todo ser viviente se nutre de ella. La utilizamos a diario, la escuchamos, la presentimos, televisión, radio, Internet, hasta en los cuentos infantiles aparece; esta a la orden del día. La mentira es sin duda alguna faltar a la verdad. ¡oh, dulce mentira que me llenas de alegría! ¡oh, dulce mentira que a veces no eres tan dulce!


Ahora mi pregunta es, ¿quién me asegura a mi que toda esta palabrería no sea tan solo eso... tan solo mentira?