Y crecemos, y nos arrepentimos, y disfrutamos las mieles del triunfo, nos sentimos tan jóvenes que nos sobra tiempo. Y besamos labios prohibidos, y vivimos de ideales, y nos fumamos las promesas, y desatamos tormentas, y hacemos del desierto un oasis donde vivir. Y somos excomulgados, y detenidos por la alevosía, y secuestrados por la irracionalidad. Mientras todo fluye, mientras la vida avanza.Pero un día descrecemos, vivimos del pasado, ofertamos besos, nos casamos con el desatino. Nos encomendamos a los santos por un minuto más, nos preocupamos por respuestas que juramos no escuchar, vivimos de la hipocresía. Mientras la vida pasa, mientras todo se paraliza.
Y un día... ya no estas aquí.
El día menos pensado. Solo pido que la causa no sea el olvido...
ResponderEliminarDivina juventud señorita, que poco dura lo bueno pero...¡Aprovechemos el momento y dejemos el futuro para cuando venga! - Somos Dioses, ¿recuerdas?
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