
Me voy. Y ese era el colmo de su hipocresía, decir que no, no, no y no. Decir que nunca había estado allí, que nunca sus pupilas se unieron en un palpitar con su corazón, que jamás lo había conocido. Sufría de histeria y por las noches jugaba a sentir que necesitaba alejarse del paisaje que la rodeaba, soñaba que traspasaba por fin alguna frontera y lo unía todo en una misma madeja con sus tantos pensamientos utópicos. Y después de muchos desencuentros un día se dijo "pequeña, ¡despierta! vives en una realidad en la que no debes parpadear si quieres seguir viva, triste es decirlo, triste de verdad. Te vas a caer miles de veces pero tienes que aprender a codearte y sonreír, no eres tu la única hipócrita, el mundo entero lo es".
Prueba superada. Cada entrada tuya acrecenta mi nivel de sorpresa. Como un pertiguista que va superandose,centimetro a centimetro. Como aquel estudiante que tenía un 9,5 pero quería un 10... No se donde esta el limite, espero que no lo tengas. Un saludo
ResponderEliminarP.D: La foto me suena. Esa sonrisa no engaña. No me parece hipócrita.
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